Oye, que no va de coña, que resulta que hasta Esther, la de "su mundo" ha tenido "un hijo del pecado", pero no por liberada, no, sino por tonta...
¡SI NO... ¿CÓMO ES POSIBLE QUE LA MUY ÑOÑA DE LA PECOSA ESA SE QUEDARA PREÑADA DE SOLTERA?!
¡PERO... ¿A DONDE VAMOS A LLEGAR???!
Veréis, el italiano, que tiene su punto poético, le pidió a los reyes un par de regalos perversos (como las bolas chinas de las que os hablé en el post anterior) y uno en plan tierno, que me recordara mi infancia. Así que me dejó bajo la almohada : "Las nuevas aventuras de Esther y su mundo".

¿Conocéis a Esther? Pues, cuando yo era pequeña era una especie de adolescente mojigata llena de pecas, que se pasaba la vida suspirando por un chulazo calientabragas que se llamaba Juanito (sí, Juanito) y que tenía de amiga a una tal Rita que era más puta que las gallinas. Además, su eterna enemiga era una gorda horrunda llamada Doreen(qué casualidad, la única gorda, es la mala).
El cuadro se completaba con una hermana mayor histérica y una madre viuda que trataba de rehacer su vida sexual a pesar de las rabietas de Esther.
Aquí tenéis a la Doreen, a la hermana y a la madre.

Pues bien, han pasado 20 años y la editorial Glenat publica las nuevas aventuras de Esther, con dos décadas más.

Para empezar, hay que decir que aquí, la única que ha envejecido es Esther. Se ve que todos los demás personajes estaban en formol porque físicamente están tal cual que hace 20 años (no sé por qué me refiero sólo al aspecto, intelectualmente tampoco ha madurado ni Dios). Esther también se ha emputecido un poco, porque tiene una hija fuera del matrimonio cuando, de adolescente, no soñaba con ser una profesional de éxito, no, lo único que le quitaba el sentido era verse de blanco virginal, casándose con el Juanito ese, que era más tonto que hecho de encargo.

Respecto a Juanito: sigue igual de gilipollas, la Rita está tal cual, aunque parece que tiene el furor vaginal algo más aplacado y la Doreen (la mala) no ha adelgazado ni un gramo porque guarda todo su rencor en su tejido adiposo.
La hija de Esther es clavaita a ella de pequeña y, curiosamente, se hace sus mismas coletas y to. Será pa aprovechar las gomas de su madre. El problemita, claro, es que lleva el tanga asomándole por encima de los jeans, y... claro, una cosa junto a la otra queda un poco... No sé si me explico.
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En fin, que es una lástima que en 20 años ninguna de las mujeres que aparecían en el tebeo haya conseguido ser una profesional de éxito. Esther, por ejemplo, es enfermera -no doctora- y no presta la debida atención en una operación porque está pensando si ir a una fiesta de antiguos alumnos. La hermana es una coneja que ha parido seis hijos y se dedica a criarlos. Rita es peluquera. Nada de arquitectas, abogadas, políticas... Las chicas siguen haciendo trabajos de chicas.
Supongo que el nuevo guionista de la serie pensó que no valía la pena hacer brillar a esas mujeres, qué ocasión desperdiciada.
Es posible que por Esther no pasen los años, pero por mi cerebro sí. Ya lo intuí cuando no pude tragarme entero un programa de la Bola de Cristal.
No somos nadie...
Cada día me parezco más a Risto...

Todos los dibujos son de Purita Campos, han salido de http://es.msnusers.com/Estherysumundo/