Morid de envidia: el año que viene tengo una cita con un chulazo de uniforme... y con porra
Chicos, no sé lo que tengo, pero llevo de cabeza al cuerpo nacional de Policía. Y... ¡VAYA CUERPO, CABALLEROS! Si no hubiera temido que el chulazo con esposas que vino a verme el domingo se mosqueara, os juro que le habría hecho una foto sólo para que la disfrutarais en vuestros placeres solitarios. Era un poco como el tio que hay aquí al lao, a la izquierda del todo, pero sin tatuaje.
Tengo tanto éxito entre estos bombones de uniforme azul, que se toman la molestia de sacarme personalmente de la cama. Lo único que me molesta es que... Como os diría, tienen la mala costumbre de hacerlo cuando los gintonics aún campan por mi cuerpo.
Vamos con el momento "Las Chicas de Oro":
Las Palmas, 2004...
..una bella gayhetera desembarca con tres amig@s en el Carnaval... Después de una noche que terminó con las miradas reprobatorias de un camarero muy mayor vestido de almirante en la sala de desayunos del hotel, me acuesto tratando de conseguir que mi cama no parezca la Enterprise.
Dos horas después suena el teléfono.
RECEPCIÓN: ¿Señorita? ¿Es usted ...?
YO (CON EL RIMEL POR LOS SUELOS): Siiiiií, ¿qué pasa?
RECEPCIÓN: Dos agentes de la policía nacional la están esperando en recepción
YO (CREYENDO QUE SUFRO ALGÚN TIPO DE ALUCINACIÓN ETÍLICA): ¿Es una broma?
RECEPCIÓN: No, señorita, baje inmediatamente.
Me incorporo como puedo, me visto de cualquier manera, recupero la consciencia, la verticalidad, no encuentro la vergüenza... Me subo al ascensor, me miro en el espejo, trato de borrarme el rimmel sin éxito... Me da por pensar que mis padres se han muerto, que han secuestrado a mi marido, que se ha quemado la casa... ¡Y TODO ESO EN PLENO CIEGO!
Empiezo a preguntarme si será una broma de las hijas de puta que me acompañan. Se abre el ascensor... Hay dos agentes de la nacional junto al mostrador...
Pausa pa crear emosión...
POLICÍA1: ¿Es usted...?
YO (ACOJONADA, PENSANDO QUE HE COMETIDO ALGÚN DELITO POR LA NOCHE DEL QUE SOY INCAPAZ DE ACORDARME): Soy yo, sí... Este es mi carnet...
POLICÍA1: A pos verá usté, señorita, es que, como denunció que se lo habían robado, pues hemos venido a comprobar que usté es usté.
POLICÍA2: Ahora lo que tiene que hacer es ir a cualquier comisaría a quitar la denuncia y así no volveremos a molestarla.
Hay que decir que estos policías eran bastante viejunos, así que, ni siquiera pude entretenerme en mirar los pliegues de su uniforme bajo los biceps, la arruga de su cremallera, el volumen de su porra... En fin, todos esos detalles que estáis esperando.
El caso es que llegué a Madrid, fui a la comisaría a quitar la denuncia y me vinieron a decir que eso era una gilipollez, que no hacía falta quitarla y que era muy raro lo que me había pasado.
Dos años después...
O sea, el pasado domingo...
Doce y media de la mañana. En mi habitación duermen dos amiguitos que son pareja tan ricamente, por todos lados hay restos -vamos a dejarlo en restos- de la juerga de la noche anterior. Servidora está en otra habitación, una con dos camitas como dos soles. Mi amigo Dientepuro duerme en una, yo en otra, ambos incólumes, voluntariamente incólumes.
Suena el teléfono... Lo coge Dientepuro.
DIENTEPURO: Dígame... No, esta no es su habitación... ¿Cómo? No puedo creerlo... (CUELGA) Tata, tata... taaaata, que ha estado la policía preguntando por ti y ya se han ido.
SERVIDORA: Sí, claro, ale, vete a hacer puñetas, no me gastes bromas, joder, que llevamos cuatro horas de sueño.
DIENTEPURO: Tía, que es en serio. Lo que no entiendo, si ya se han ido, ¿para qué nos llama la hija de puta esta y nos despierta?
Más razón que un santo... Descojono. Ducha. Vestidos. Ya estamos los seis en el lobby del hotel, comiendo un sandwich mixto.
De repente, cuando todos ya sabían lo de la llamada, cuando ya se nos había olvidado, apareció EL.
No he visto un chulazo con uniforme de policía semejante en mi vida. Culo perfecto, dientes blancos, pantaloncito apretado y... unos brazos, unas manos tan grandes.
Pasó como una exhalación y el grito general fue:
-¡Nena, ve a por él, que te está buscando!
Mi respuesta, como soy una reina, fue:
-Si quiere algo de mi, que venga, que estoy hasta el coño
Segundos después, el sueño de mis amigos se hizo carne en el cuerpo nacional. En cuanto ese hombre se acercó y preguntó por mi, la carcajada fue general. El agente estaba alucinado, no entendía por qué nos tirábamos por los suelos.
AGENTE: Señorita ... ¿le importa acompañarme?
SERVIDORA: No, si somos como hermanas, dígame lo que tenga que decirme
AGENTE: Verá, es que su carnet figura como robado y..
SERVIDORA: este es mi carnet, sí, soy yo, es la segunda vez que me despiertan. Esto sólo me pasa en Canarias...
DIENTEPURO: disculpe, agente, ¿es usted de Madrid? Es que se parece mucho a un amigo mío muy majo, a lo mejor son hermanos...
Yo no lo podía creer... ¿Cómo se puede tener tanto morro? Por lo bajini le decía a Dientepuro que se callara, que nos iban a detener a todos.
AGENTE: Pues, no, caballero, soy Asturiano... Como le decía, señorita, debería ir usted a una comisaría, a retirar la denuncia y...
AMIGO2: ¿A cualquier comisaría? Pues nos vamos con usted y nos ayuda y así vemos dónde trabajaaa. Porque (ATUSANDOSE EL PELO) debe ser un trabajo muy interesante, no...
En ese momento yo sólo pensaba que, como fuéramos por ese camino, terminábamos todos en el trullo, que bastante suerte habíamos tenido de que no entrara aquel bombón en mi habitación en la que estaban dos tíos durmiendo juntos y los famosos restos de la noche anterior.
Cuando me quise dar cuenta, el poli ya se había ido, provocando un suspiro general. Lejos de asustarse, volvió para confirmarme qué pasos debía seguir. Yo creo que le iba la marcha. Todos agradecimos ese nuevo paseo, que nos permitió mirarle el culo una vez más antes de abandonar la isla.
Vuelta a Madrid. Tres horas de vuelo. Enciendo el móvil. Mensaje, bip, bip...
MENSAJE: le hablamos de la Policía Nacional de Gran Canaria. Hay un problema con su carnet. Sirvase ponerse en contacto a la mayor brevedad con el jefe de sección.
SERVIDORA: Sí, hola, ¿el jefe de sección? No, escúcheme usted a mi. Hace tres años vinieron dos compañeros suyos a despertarme, hoy ha mandado otro para que me sacara de la cama y ahora me llama usted para darme las buenas noches. Yo les agradezco que sean tan cariñosos, pero, sinceramente, si no vamos a pasar a mayores, no hace falta.
Como dice Dientepuro: "No empieces lo que no te vayas a terminar"





inthesity dijo
Si el madero era como el munipozal que patrullaba la calle atocha cuando yo vivía allí, tus imágenes no le hacen justicia y me voy a olvidar de lo que he leido, no sea que me tengas que prestar tus bolas chinas con urgencia
21 Febrero 2007 | 05:45 PM