Pasteles de nata con Lorca
Muchas veces he pensado qué respondería si un día, por alguna extraña razón, me hiciera famosa y tuviera que enfrentarme a esos tediosos interrogatorios que los periodistas llamamos "entrevista".
Diría que mi comida favorita son las croquetas de mi madre, que mi ciudad maravillosa es Roma, que mi película "Testigo de cargo" o "Victor o Victoria" o "Jezabel"... ¿Cómo elegir?
Una tarde se me ocurrió una pregunta que se convirtió en un deseo, en una fábula que sólo se escribió en mi cabeza.
De todos los personajes, reales o de ficción, que conoces, ¿con cuál te gustaría merendar?
Daría lo que fuera por comerme unas bambas con nata con Federico García Lorca.
No lo conocería de esa tarde, qué va, nos habríamos visto ya muchas veces. Yo lo adoraría como sólo las mujeres maduras saben enamorarse de la inteligencia. El me querría desinteresadamente, como los gays inteligentes se enamoran muchas veces de la ironía de una mujer hecha.
Pastelitos con nata, en la mesa del jardín de su casa de Granada. Avispas que se empeñan en acercase al azúcar... Lorca habla, me cuenta, me deslumbra con mil proyectos, con cientos de historias que me exploran por dentro. Y tengo la impresión de que ningún hombre, ni el más macho, ni el mejor dotado, llegó tan profundamente al interior de una hembra. Porque las mujeres de Lorca son hembras, como las de Almodóvar, son tías que se desbordan de mocos cuando lloran, con saliva, con el pelo enmarañado y las bragas en los tobillos.
¿Cuanto hubiera dado el de La Mancha por contratar a este guionista en Granada?
Pero... Lo que más espero de esta tarde de merienda, es un sonido que algunos afortunados recuerdan inocente, divertido, travieso como una voltereta, capaz de dejarte cautivo y desarmado. En esta tarde de canciones, de confidencias sobre hombres y secretos; sobre hembras, espero oir la risa de Lorca, la risa sin miedo, la risa que no anticipa, que limpia cada rincón de duelo.
Te cambio un pastelito por una carcajada entre sueños.







maximh dijo
Joder qué bonito. Eres justo yo. La mujeres de LORCA como las de PEDRO son hembras, no mujeres. Tienen la vagina para parir y para desear, el cerebro para el dolor de cabeza, para la imaginación y para el rencor, para el deseo y el amor. Me gustan las hembras de Lorca y las de Pedro. Y ahora me imagino a Penélope/Raimunda comiendose las rosquillas cuando se le derrama el azúcar y lo limpia con la palma de la mano para lamerlo. ERES BRAVA QUERIDA con tu post, tú.
27 Febrero 2007 | 09:51 AM