Queridos todos.... Si fuera por lo mucho que algunos me queréis, por las veces que mi amado Fabio repite sin sonrojo que me encuentra hermosa (gracias, amor), si tuviera en cuenta todo eso, me permitiría ser una diva, pero... Cuán de cierto hay en el título de este blog. Por fin soy MARUJA gayhetera.
Las tres semanas de vacaciones que me he metido entre pecho y espalda me han demostrado que la dualidad no es sólo posible, sino cierta.
Lo mismo empecé mis días de descanso vestida de Sybilla para Jocomomola, rodeada de doce hombres hermosos, hartándome de daiquiris y besos en el orgullo gay; que estaba diez días después tratando de arrancar un palomino de mierda a golpe de Norit de unos calzoncillos talla cuatro años.

Tan pronto desayunaba en un palacete del sXVIII del sur de Italia...


(Véase la cama donde me dejé la piel...) http://www.marzalossa.com/
...que me iba al mercadillo valenciano de La Pobla de Farnals a comprarme un camisón por seis euros.
La conversación que nutrió la citada transacción económica se desarrolló así:
-GITANA: ¡Nena, ¿qué va a ser?! ¡Venga, que la última se queda en pelotas!
-PAYA (o sea, sevidora): ¡Oyeee, ¿qué vale el camisón rosa, ese, el de los muñequitos?
-GITANA: a seis euros, perla, más barato no se puede, con lazo en el muslo y to. ¿Qué talla quieres?
-PAYA: la mayor, evidentemente... O sea, la grande..
-GITANA (arrebuscando entre el montón de camisones) Bonica, en la grande lo tengo naranja, blanco y azul. ¿Tiene que ser rosa? ¿Pa qué lo quieres en rosa?
-PAYA (notando que había cachondeito en el ambiente) Pues, ¿que pa que lo quiero en rosa? Pos pa que te vuelvas loca buscándolo, como hacen todas. Amos, pa joder.
-GITANA: Mira, qué guasa tiene la paya, anda toma, ya lo encontrao, te llevas este que tengo colgao y así no tienes que tirar la bolsa.
Y en ese preciso instante, se volvíó el marido de la vendedora con el dinero de otra maruja en la mano y, al ver que su mujer también estaba cobrando, se le iluminó la cara, nos miró con su sonrisa de oro de oreja a oreja y pronunció la mejor frase que he escuchado en los dos últimos años:

"Nenas: que el señor os bendiga, por abajo y por arriba"