Uno para todas o... Chica, pa qué me voy a poner los tacones
- Servidora
- Una chica de unos treintaytantos, muy, muy divertida
- Una casada de otros treintaytantos con un puntito marujo
- Una catalana, molt catalana, casi como del grupo La Cubana, con pendientes de perlas y soltera, que yo sepa.
-Bueno, que son ya las nueve de la noche y llevamos la misma ropa de la excursión, ¿nos ponemos los tacones?
-Chica, pa qué, pa lo que nos a servir, si no ha venido ni el primo del pueblo, que era el único que... No sé, se habrá asustado el pobrecico.
-Pues también es verdad, nena. Yo estaba pensando en irme a la casa de al lado a pintarme la raya, pero, entre que fuera hace un frío de morirse y que no hay un sólo tío en toda la casa...
-¿No hay ni uno? ¿De verdad? ¡Quin desastre!
-Mujer, tíos hay, pero para nosotras ni uno. Si yo, ya, cuando nos reunimos no me molesto ni en depilarme. Es cómodo, pero tú me dirás. Me acuerdo una vez, que avisó uno de los chicos diciendo que venía un hetero y, por una vez, nos trajimos unas maletas, que...
-Que ni el baúl de Rappel, seguro.
-Pues eso. Y fue una competición a muerte. Te lo prometo. Nos pusimos todo lo que teníamos. Hicimos todo lo que sabíamos. Te creerás que estoy exagerando, pero te aseguro que fue una lucha a brazo partido.
-¿Pero el tío estaba bueno?
-Sí, era brasileño. Tenía un cuerpazo de morirse y eso ayudaba, pero no era la cuestión.
-¿Entonces...?
-La cuestión era que le gustaban las tías, que era el único que estaba por la labor y que estábamos perdidas en medio del monte durante cinco días...
-Vamos, que llega a pasarse el Fary, que en paz descanse, y os pintáis como una puerta igualmente.
-¿Y quién ganó?
-Gané yo, pero, hasta que lo conseguí, te aseguro que eso fue peor que una lucha de barro.
-¿Y valió la pena?
-Y tanto...
Llegados a este punto, yo, que soy una deslenguada, por no decir una
mala sorra, le habría pedido detalles de tamaño, duración, fiabilidad y
puntería, pero no había confianza. Una lástima. Alli nadie pronunciaba
la palabra "polla", que el ambiente era más bien fino y europeo. Así
que, yo, que me crié en un colegio de monjas (el más barato que había
en Alicante, pero de monjas) me limité a sonreir como una inglesa que
había al lado, que no se estaba enterando de un pijo y me miré los
pelos de las piernas, porque ... Hay que ver cómo me están creciendo
desde que me dejé la paquita como la de la Nancy (esto, que conste que
lo pensé para mis adentros).

Eso es lo mejor que me pasó con las chicas.... Pronto os contaré qué ocurrió con ellos...












bruxana dijo
Ja, ja, ja...
Hola Gayhe:))
Os estoy imaginando. Bueno, me figuro que algo deberá influir lo de que sea de la misma generación que las reunidas junto al fuego... que reconozco esas conversaciones...
Si no hay confianza, se le llama "pito". Si hay médica en la sala "pene". Si hay..., en fin, que lo que hay que tomarse es cualquier cosa a la que si se le echa fuego, se flambée... y echarle la culpa de la deshinibición (ay, ¿pero que yo dije/hice eso? Si es que no puedo beber...) al lingotazo.
Duda: ¿qué es el "forrocabeza?
Constatación: creo que mis pies tienen toooodo lo de la ilustración. Esos taconazos divinos de la muerte desde los 16 años...
Esperaremos que Lacoctelera te deje contarnos la segunda parte...
Besos, guapa:))
6 Noviembre 2007 | 09:09 PM