Y no me gustó porque parecía un ángel, de tan impoluto y correcto

Pero... Si le sacas el demonio que lleva dentro... Aquí lo tenéis, como un Dexter perfecto. Limpio, metódico y con un lado oscuro impresionante. Ahora sí que me pones, Jaime.

La próxima vez te miraré en los bolsillos, por si te queda algo de cinta aislante...